6 feb 2011

Carlos

Dejé la maleta en el compartimento vacío, era el tercer año el colegio de magia y la verdad es que habían sido muy fructíferos. Miré varios botes que llevaba en el bolsillo de diferentes pociones que había estado probando para cambiar el color del pelo. En la mochila llevaba el libro de este año de cuidado de criaturas mágicas, la nueva asignatura. El libro que había elegido el profesor era una traducción al castellano de “The Mounstrous Book of the Monsters”, en esta edición le habían añadido mas dientes y un par de especies que habían descubierto hace poco.
Alargué la mano y acaricie el lomo del libro, parecía que aquella debilidad no la habían cambiado del libro original. Nagga apareció de entre mi bolsa subiendo por mi torso y elevándose hasta la parte superior del compartimento para descansar allí arriba, le encantaba esa parte de ese vagón.
El tren pitó una primera vez, anunciando que solo faltaban 5 minutos para los rezagados, no me quedaba mucho que hacer, vacié mis bolsillos sacando un par de frascos de la pócima para cambiar el color del pelo, Un par de Galones de Oro, 4 sickle de plata, un paquete de grajeas de todos los sabores elegidas cuidadosamente y el colgante con el Diente de Rigdeback Noruego. Lo metí en una pequeña bolsa y lo deje en el asiento, para cuando tuviera que colocarme la túnica.
Por la ventana se veía a la gente subir con prisas al tren, y entre ellos se veía muchos muggle, por su forma de vestir, cada vez el colegio aceptaba mas. Solté un buffido y me acomode en el asiento, pronto seria la hora de partir, cuando dieran el segundo pitido, cogi el Monstruoso libro de los monstruos, y acariciándole el lomo lo abrí por la primera pagina. Acromantula… y comencé a leer.