18 abr 2012

Carlos

Después de aquella contestación la marta se marchó farfullando algo que no entendí ni me moleste en entender, pues la gente de la mesa ya comentaba aquella extraña visita. Pase los ojos por cada uno de los que miraban de reojo y cada vez que mis ojos se cruzaban con los de ellos agachaban la cabeza hacía lo que quiera que estuvieran comiendo, al final me encontre con la mirada de sara. Al fijarme bien me dí cuenta que sujetaba un pedazo de carne con el tenedor que se encontraba a medio camino entre su plato y su boca, me miraba estupefacta como si no entendiera lo que acababa de pasar, antes de que pudiera hablar o pedirme explciaciones agaché la cabeza y volví a mi plato, acabando el filete de ternera rápidamente, mas engullendo que comiendo y me levanté antes de que nadie pudiera pararme.

Cuando salí por la puera del comedor, sara todavía me miraba, con aquel trzo de carne frio entre el plato y la boca. Tras salir no sabía donde dirigirme, asique con aquel simbolo en mente me marché a la biblioteca.
Recorrí los pasillos y recogí varios libros :" Simbolos arcanos y su simbolismo", "Secretos de las sectas del siglo XXI", "De donde vienen y a donde nos llevan", "Logías magicas"....
Los titulos eran cada vez mas extravagantes y los simbolos que poblaban aquellos libros no se parecían en nada al simbolo de aquel artefacto. Saqué el simbolo y dude en perguntarle a la bibliotecaria pero no me atrevía a decirle nada por si también estaba metida en el ajo.

Tras una tarde de estudio infructuoso, la mujer que guardaba la biblioteca hizo varios sonidos con la garganta como diciendo que ya era hora de recoger, cuando me levanté el simbolo de madera se precipitó hasta el suelo rondando hasta llegar hasta la sección de historia muggle de la biblioteca, corrí hacia el y lo recogí rápidamente antes de que nadie se percatara de ello y con suma presteza subí a mi habitación a dejarlo todo.

Una vez allí guarde los libros y las notas que había escrito sobre el posible origen debido a los trazos y las semejanzas con distintas sectas de magos que habían tenido lugar durante distintos periodos, pero no encontraba forma de juntar los cabos sueltos.

Baje a las cocinas antes de la hora de cenar, durante mi primer año había encontrado el pasadizo que llevaba a ellas y los elfos estaban encantados de agasajarme con comida y pasteles cada vez que entraba por la puerta, incluso varias veces se habian ofrecido a hacerme un masaje en los pies, mientras me traian una bandeja con pastas y té. Agarré varios trozos de pan y varios pedazos de fruta y subí corriendo al cuarto, no tenía gana alguna de entrar en el comedor y encontrarme con sara.

Ya en la sala común, me comí rápido la cena y esperé escondido en el cuarto a que todos hubieran terminado de cenar y subieran a dormir, una vez lo hicieron cogí un pequeño mapa que tenía del castillo que había dibujado, mi varita y descendí por la escalera en silencio hasta el punto donde habíamos quedado.