15 mar 2011

Carlos

Estaba terminando los trazos de mi "bonsai boxeador", cuando una voz, cargada de simpatía y amabilidad me dedicó unas bonitas palabras.
-Bah...aficionado -Era la voz de una compañera del dragón, Iris, se pasaba el día entre plantas.
-¿Tienes algo que añadir, hierbas? -Solté con una media sonrisa, la cara de Iris se tornó algo más pálida e intentó darme una patada por debajo de la mesa. Al ver que no llegaba y que podían pillarla se giró, enfadada y siguió con sus cosas. Los de la casa del Lobo hasta lo encontraron divertido, yo me debatía si por el hecho de ver golpear a alguien, o porque su reducido cerebro había conseguido unir la clase de herbología con "hierbas". La hora de herbología pasó sin mucho debate, entre las respuestas de Iris que daban puntos al Dragón, hasta la cara de idiotas que se les quedó a los del Lobo cuando el profesor preguntó, a sabiendas que nadie debería saberlo y para apuntarse un tanto de egolatrismo, cómo se conseguía que un arbol mágico se convirtiera en un bonsai, e Iris contestó perfectamente a dicha pregunta.

Interesante. Apunté todo lo que dijo con sumo cuidado, podría servirme para hacer alguna de las mías. La chica era buena en herbología, muy buena, pero jamás le daría un tanto por ello. Para eso debería ser buena en algo más. Al tocar la campana, aquel viejo repugnante empezó a rodearse de chicas, que intentaban entender la explicación que Iris había dado de los bonsais. Sara me miró de reojo, sonriendo. Yo me dí la vuelta sin saber muy bien cómo comportarme. Al salir del aula, los alumnos del Lobo seguían comentando cosas sobre quidditch, ese absurdo deporte en el que 5 retrasados, daban vueltas montados sobre una escoba tirandose pelotas.
-Tío, el partido de este sabado va a ser el evento de año, ¡Empieza la temporada! -dijo emocionado a lo que sus amigos contestaron que si, y uno que llevaba un "look" algo dejado, comentaba la paliza que iban a darle a los demás equipos.
-Pfff -solté casi sin darme cuenta, alquel deporte me hastiaba, y los que lo seguían sin duda eran idiotas. El chico se giró, mirándome como si yo fuera un ente extraño y me hubiera aparecido de pronto delante de el.
-¿Pff? ¿No te gusta el quidditch, dragón? Quizá sea porque en los ultimos 10 años el Lobo os ha apalizado
-dijo, burlón, y sus compañeros le corearon, era algo mayor que ellos y se notaba que llevaba la voz cantante.
-Es todo un honor, que en lo único que podais destacar sea con escobas-dije sonriendo, preparando el golpe-Pareceis mujeres muggles de la edad media-Varias personas empezaron a reirse a carcajadas, casi todas de estudios muggles, y algunos que eran hijos de tal. Algunas mujeres murmuraron ofendidas.-Venga "campeon", aparta que tengo prisa-dije, mientras intentaba pasar a su lado. Tenía que llegar a la siguiente clase.